El EBRO s400 HEV es un SUV híbrido autorrecargable que combina un motor de gasolina, un potente motor eléctrico, una batería y una transmisión híbrida dedicada. El sistema decide automáticamente cómo utilizar cada elemento según la carga disponible, la velocidad y la aceleración solicitada.

Al tratarse de un híbrido no enchufable, no necesita conectarse a una toma de corriente. La batería recupera energía durante la conducción y alimenta el motor eléctrico cuando las condiciones permiten circular de una forma más eficiente. Esta tecnología permite obtener la etiqueta ECO y facilita el uso diario tanto en ciudad como en carretera.

 

Los componentes del sistema híbrido del EBRO s400 HEV

El sistema de propulsión combina un motor de gasolina 1.5 DHE de ciclo Atkinson con un motor eléctrico de 150 kW, equivalente a 204 CV. También incorpora una batería de 1,83 kWh y una transmisión híbrida dedicada DHT, encargada de gestionar la relación entre ambos motores.

La gestión electrónica selecciona en cada momento el funcionamiento más adecuado. El conductor no tiene que decidir cuándo debe intervenir el motor eléctrico o el de gasolina, ya que el vehículo adapta automáticamente su respuesta para equilibrar consumo, prestaciones y confort.

 

Modo eléctrico puro para los trayectos urbanos

Cuando la batería dispone de suficiente energía, el motor eléctrico puede impulsar el EBRO s400 HEV mientras el motor de combustión permanece apagado. En esta situación, la respuesta es inmediata y el nivel de ruido se reduce.

Este funcionamiento resulta especialmente adecuado para arrancar, maniobrar, circular a baja velocidad o avanzar entre el tráfico urbano. Aunque no ofrece la autonomía eléctrica de un híbrido enchufable, permite recorrer determinados tramos sin utilizar gasolina y reduce las emisiones locales mientras permanece activo.

 

Modo tándem cuando la batería necesita energía

Cuando la carga de la batería es baja y el vehículo circula a velocidades medias o reducidas, el sistema puede activar el modo tándem. En esta configuración, el motor eléctrico continúa siendo el encargado de mover las ruedas.

El motor de gasolina entra en funcionamiento para accionar el generador, que produce electricidad destinada a la batería. De esta manera, el propulsor térmico no impulsa directamente el vehículo, sino que genera la energía que necesita el sistema eléctrico.

Esta gestión permite conservar una respuesta suave y aprovechar la eficiencia del motor eléctrico durante aceleraciones y recorridos urbanos.

 

Modo paralelo para velocidades más elevadas

En carretera o durante situaciones que requieren más potencia, el EBRO s400 HEV puede utilizar el modo paralelo. El motor eléctrico sigue impulsando el vehículo, pero recibe el apoyo del motor de gasolina.

Al mismo tiempo, el propulsor térmico puede accionar el generador para producir energía y mantener la batería dentro de un nivel adecuado. La combinación de ambos motores permite afrontar incorporaciones, adelantamientos y velocidades sostenidas con una respuesta más eficaz.

El paso entre los diferentes modos se realiza automáticamente, sin que el conductor tenga que modificar su forma habitual de conducir.

 

Recuperación de energía durante las frenadas

Cuando el conductor levanta el pie del acelerador, frena o desciende una pendiente, el motor eléctrico puede funcionar como generador. En lugar de perder toda la energía del movimiento en forma de calor, convierte parte de ella en electricidad y la almacena en la batería.

Este proceso se denomina frenada regenerativa o recuperación de energía. Gracias a él, la batería se recarga durante la conducción y puede volver a alimentar el motor eléctrico posteriormente.

La regeneración complementa los frenos convencionales, pero no los sustituye. Su intensidad y la cantidad de energía recuperada dependen de la velocidad, la carga de la batería y las condiciones del recorrido.

 

Un híbrido que no necesita enchufe

El funcionamiento automático de sus cuatro escenarios permite que el EBRO s400 HEV aproveche la electricidad sin depender de un punto de carga. La batería se alimenta mediante el generador y la energía recuperada durante las deceleraciones.

El modelo homologa un consumo medio combinado de 5,3 litros por cada 100 kilómetros y unas emisiones de 120 gramos de CO₂ por kilómetro en la versión Excellence, según el ciclo WLTP. Estas cifras pueden variar en el uso real según la velocidad, el tráfico, la temperatura y el estilo de conducción.

 

Eficiencia para ciudad y carretera

El sistema híbrido del EBRO s400 HEV adapta continuamente el funcionamiento de sus motores. Puede circular utilizando únicamente electricidad, generar energía con el motor de gasolina, combinar ambos propulsores o recuperar electricidad durante una frenada.

Esta gestión permite disfrutar de una conducción sencilla y eficiente sin modificar los hábitos de repostaje. En EBRO M Automoción puedes conocer el s400 HEV, descubrir su tecnología y probar cómo responde su sistema híbrido en diferentes situaciones.